Poemas

por Carlos Barbarito
carbar8@hotmail.com



Greco

(Retrato de familia, 1963)

 
Madre, padre, nunca hijo.
Nunca la unión de dios y sombra,
la mañana a ras de suelo, reverberando,
un coro de voces metálicas:
que lo internen, que lo internen...


(Verde quemado, 1961)

¿Hasta cuándo? Hasta el fin;
el comienzo: la espera
junto a un cuerpo que respira
un aire turbio, enviciado,
la devoción del caracol
adherido al vidrio,
el masticarse la propia lengua,
el comerse los propios labios,
los dientes.


(Nada, 1963)

La curva de la pierna ajena
vista a través de una grieta
en el Gran Muro;
esa carne
-como toda carne –
crece y madura
como madura y crece
cualquier animal
bajo un cielo en llamas
que no tardará en precipitarse.


(Alberto Greco, 1931-1965)

Hay un amor que no tiene fin, no
se agota:
brazo alzado
contra la hora desnuda y hueca,
contra la moneda de hollín
y el peso de la lluvia sobre la fruta,
contra el moho que persiste,
el infortunio que persiste.
Hay un amor no importa si armónico, si débil,
si hecho de a dos, de a tres,
si recto o sinuoso, de frente o perfilado.
Hay un amor como hay una locura, un amor
en el que tiene sed
y cava pozos en una tierra
sobre la que no llovió ni lloverá nunca.



por Carlos Barbarito
carbar8@hotmail.com