Pancho golpeó repetidas veces sobre el enorme portal de leño. Los golpes retumbaron en la noche. Los "inquilinos" seguían sin entender nada y se quedaron a una distancia prudente de la puerta, mientras yo me escondía detrás del árbol al lado del pozo del agua. Pancho seguía golpeando y gritando: ¡Claudio! ¡Claudio! Al fin se escuchó una voz apagada por el ancho grosor de la pueta: ¿Eres tú, Pancho?
-Sí, Claudio, abre.
Pancho entró solo. A sus espaldas volvió a cerrarse el portón. Nosotros seguimos en la oscuridad sin movernos de nuestro sitio. Pancho estuvo un buen momento adentro. Al fin salió solo: -No hay nada que hacer, Greco. Wolff fumó demasiado, no quiere venir, dice que mañana baja a Ibiza. Creo que Claudio se dio cuenta de todo, está furioso.
-¿Qué te dijo? -Pregunté con satisfacción.
-Nada, pero he nota que está furioso.


Para morir sin nada

Según parece, Claudio está encerrado en su casa, con el alemán. En esa casa ya viven siete. Y creo que no come ninguno. Los siete son: Claudio. chileno, protagonista de esta película más larga que lo que el viento se llevó; Pancho, otro chileno, de unos veinte años (Claudio acaba de cumplir 29); la americana gorda y rubia que vino de N.Y. con Pancho, que antes era prostituta, y Claudio la hizo redimirse hasta que él encontró al alemán (que es uno de los siete) y ahora casi ni se ven. Aunque siguen viviendo todos juntos. Los otros dos son: el inglés que toca la guitarra y está siempre con Pancho, porque le recuerda a Lucho, su antiguo amante.
Y la séptima de los siete, es la francesa que vive con el alemán. Pancho los encontró en la Oveja Negra y los llevó a dormir a la casa. -¡Para qué lo habré hecho! -ahora se lamenta Pancho-. Yo soy el culpable de que Claudio haya conocido al alemán.
-Pero, ¿quién duerme con quién?- interrogo con una sonrisa cordial a Paricho- ¿0 acaso duermen por separado?
-¿Estás loco? Yo duermo con la gringa, el alemán con la francesa, Claudio solo en la habitación de adelante.
-¿Y el inglés?
-También solo, en la cocina.

Elvira Ríos (traje de noche) sale y canta: ¡VEN MI CORAZÓN TE LLAMA! VEN QUE NECESITO VERTE, etcétera.
Aparecen Libertad Lamarque y Floren Delbene. Salen.
Será inútil, general. La fórmula, por ahora, sólo esta escrita en mi mente. Y sólo la tendrá si...
El general Winters no quiso seguir escuchando y colgó el teléfono. El aparato resistió el golpe. Los espías mueren solos.
Habíamos quedado en: el "contacto" tendrá lugar en otra frontera. La austríaca está demasiado vigilada.
¡Los dos hombres eran completamente iguales!
-Vaya unos hermanos gemelos. Lo extraño es que no se hablen.
-Oiga, amigo.
-¿Es a mí?
-¿A quién, si no? ¿Estamos solos? ¿Sabe adónde podría alojarme?
-Sígame. No hay muchos lugares para alojarse en este pueblo, pero le indicaré uno.
-Y su hermano. ¿No vive con usted? Perdón si he cometido una indiscreción amigo, pero...
-No ha sido indiscreto. Sólo que yo... No tengo ningún hermano.

-Estoy contento. Alguna vez llegué a temer que su rango, en América, labrase su desgracía.
-Lo felicito, senor Mercury.
Entretanto, el humo y el calor empezaban a causar efecto en Jano Silveira.
-Me ahogo... Si pudiera pedir auxilio...
No me importaría morir de asfixia, pero el fuego... Las llamas son horribles. ¡Lo sé! Sí, lo sabía perfectamente perque quince años antes, en el incendio ocurrido en Las Vegas... su cuerpo fue "devorado" por el fuego y convertido en cenizas.
Mientras tanto, Liz vivía su romántico idilio...
-¿Sabes (me aburrió esta novela, con las taslope por el suelo) una cosa? El día que te conocí sentí que una sensación nueva me embriagaba de felicidad.
-Algo parecido me ocurríó a mí.
-¿Cuándo vas a tocar para mí la marcha nupcial que has compuesto?
Bueno, recibir tu carta Pancho y un poco triste de sentirte un poco solo allá en Ibiza -yo iría, pero ahora no tengo plata- A lo mejor la próxima semana consigo algo. -Andá a ver a Greco, a lo mejor está muy mal de verdad y puede necesitar algo- Joan Parece que empieza a trabajar en un bar americano y está meior la Juana y sonriente -Wolff en Maroccó con sus cositas y su soledad. -Yo con mis cositas aquí -tratando de hacer algo, de aprender alemán, de conseguir trabajo, de ver claro y no confundirme con tanta tontera que uno se inventa.

(Carta manuscrita de Claudio)

El inglés completo -Te escribo ahora, me bajé del avión. Je voudrais apprendre je ne sais pas quoi -1 espagnol me fait trés mal, maintenant tout me fait mal et jéttoufe partourt- cet corridor imbecile, la vie, je voulais t'embrasser a l'aeroport mais j'avais peur de pleurer -elle est belle, Gertrude. Pancho es chico. Hay que cuidarlo aunque dé patadas -Es la única salvación quererlos a Gertrude a Pancho. -Cuidate, lo de los dedos es verdad pero ahora yo no puedo -Me gustaría estar como Alaín -Me gustaría estar pero tampoco puedo -Espafia me duele, me duele todo ahora -Que aburrido personaje, como dice Pancho.

TE ESCRIBO MÁS.

Claudio.